COLEGIOS CATÓLICOS EN PUEBLA: ¿AÚN SOBREVIVEN?

Los colegios católicos han desempeñado un papel significativo en la educación en Puebla, especialmente en la formación de mujeres. Según Rosalva Loreto López, autora del libro «Los conventos femeninos y el mundo urbano de la Puebla de los Ángeles del siglo XVIII», la creación de estos conventos fue motivada por la necesidad de proteger la castidad y pureza de las mujeres criollas y mestizas en una población en crecimiento.

Los primeros conventos para mujeres surgieron para albergar y educar a españolas y criollas que, por diversas razones, no se habían casado. Inicialmente, estos conventos comenzaron como beaterios, recogimientos o colegios de mujeres dedicadas a la oración y votos temporales de pobreza, castidad y obediencia.

Las mujeres intelectuales de la época a menudo se unían a la vida religiosa para acceder a una educación más amplia. Algunos de los primeros colegios para mujeres en Puebla incluyen el Ex Convento de Santa Rosa, el Colegio Jesús María Niñas Doncellas, el Colegio Vírgenes de la Inmaculada Concepción y el Colegio de las Madres Trinitarias.

Estos colegios proporcionaron educación en costura, bordado, música y enseñanzas religiosas sobre pureza y cómo ser una buena esposa. Sin embargo, con el tiempo, algunos de estos colegios han evolucionado y enfrentado desafíos para mantenerse en funcionamiento.

El artículo explora la historia de estos colegios y su legado en la educación poblana, destacando cómo algunos de ellos han perdurado a lo largo de los siglos.