TE CONTAMOS LA HISTORIA DEL ORIGEN DE LOS TACOS ÁRABES EN PUEBLA

Los tacos árabes, un manjar amado por los poblanos, tienen sus raíces en la inmigración árabe a Puebla. Este delicioso platillo es un descendiente del kebab, traído por una familia de Irak que se estableció en la ciudad. A lo largo de los años, se ha adaptado al paladar local y se ha convertido en un elemento esencial de la gastronomía poblana.

Los tacos árabes originales se preparaban con carne de cordero, pero dado que la cría de cerdos era común en Puebla, la carne de cerdo sustituyó a la de cordero, ya que se ajustaba más al gusto local.

Este manjar consta de una tortilla de trigo rellena de carne de cerdo condimentada con especias como perejil, comino y orégano. Aunque hoy en día, algunos prefieren usar tortillas de maíz para su preparación. La carne se cocina en un trompo, tradicionalmente usando cabeza de lomo, la parte más jugosa del cerdo.

En el pasado, era común servir los tacos árabes con jocoque, que le daba un sabor especial. Aunque en la actualidad, esta práctica es menos común. Por supuesto, no pueden faltar las salsas que acompañan a estos sabrosos tacos.

El jocoque, utilizado en la preparación de los tacos árabes, tiene su origen en el Líbano, lo que explica su tradición en este platillo. Se hace a partir de leche pasteurizada y se sazona con especias como tomillo y menta. A menudo se le añade cebolla, zanahoria, pepino y chiles.

Este producto se caracteriza por su color blanco y se sirve comúnmente con tostadas o totopos de maíz. Existe una versión seca del jocoque, similar al labneh árabe, que es una especie de queso de yogur blanco hecho con leche de oveja, vaca o cabra. Esta variante es un complemento perfecto para los tacos árabes.

Aunque los tacos árabes en Puebla han evolucionado y se han adaptado a los gustos locales, siguen siendo una deliciosa muestra de la influencia cultural en la gastronomía mexicana.